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Causas #
La pérdida de memoria y las demencias no son consecuencias inevitables del envejecimiento. Según la Dra. Hulda Clark, se deben principalmente a la acumulación de toxinas y contaminantes que sobrecargan la capacidad de desintoxicación del hígado, especialmente cuando este se debilita con la edad. Los factores más críticos incluyen:
- Mohos alimentarios, especialmente micotoxinas neurotóxicas que provocan hemorragias cerebrales y deterioro mental.
- Xileno y tolueno: solventes presentes en polvos descafeinados y bebidas gaseosas, que atacan el cerebro y favorecen la invasión de duelas en el sistema nervioso. Estos solventes presentes en alimentos procesados esquivan el hígado y llegan directamente al cerebro.
- Parásitos como las duelas, que bajo influencia de los solventes, se reproducen en el cerebro y dañan el tejido, causando confusión y deterioro cognitivo.
- Metales pesados como aluminio, mercurio, cadmio y talio, que se acumulan y afectan el funcionamiento cerebral.
- Disfunción hepática, que reduce la capacidad de eliminar neurotoxinas, permitiendo que estas lleguen al cerebro.
A medida que el hígado se ve superado, estas toxinas bañan constantemente el cerebro, alterando la memoria, el habla, la coordinación y la claridad mental. Esta sobrecarga tóxica, y no la edad, es lo que desencadena y acelera el proceso de demencia.
Síntomas #
Los primeros signos son lapsos de memoria sutiles: olvidar números, nombres o eventos recientes. Puede haber dificultad para completar frases, desorientación temporal o confusión con los nombres. Con el tiempo, aparecen inestabilidad al caminar, temblores, postura encorvada, y dependencia de apuntes. Se presentan cambios de personalidad, diálogo interno para recordar tareas, pérdida de capacidad lectora y mayor desorientación. Estos síntomas reflejan el deterioro cerebral causado por toxinas y la incapacidad del hígado para eliminarlas.
Tratamientos #
- Eliminar toxinas cerebrales
- Eliminar fuentes de aluminio: utensilios, papel aluminio, levadura, sal comercial, bolas de té, desodorantes, etc.
- Evitar mohos alimentarios, especialmente el cornezuelo (ergot), que estrecha los vasos del cerebro.
- Evitar todas las bebidas comerciales y gaseosas. Usar solo leche esterilizada y jugos caseros.
- Eliminar parásitos y patógenos
- Usar el zapper o generador de frecuencias para eliminar parásitos cerebrales comunes (duelas, Ascaris, Naegleria).
- Eliminar Shigella cada noche antes de dormir.
- Iniciar y repetir el Programa Intestinal para evitar reinfecciones.
- Eliminar metales pesados y solventes
- Usar ácido tióctico: 100 mg, 2 cápsulas, 3 veces al día.
- Consultar un médico que practique quelación para eliminar aluminio y otros metales (cadmio, vanadio, talio).
- Retirar todo metal dental para evitar lixiviación hacia tejidos.
- Apoyar la desintoxicación hepática
- Vitamina C: 3 g diarios
- Vitamina B2: 300 mg diarios
- Complejo B: 2 cápsulas diarias
- Realizar limpieza renal (pág. 549), seguida de limpieza hepática (pág. 552)
- Mejorar la oxigenación cerebral
- Usar niacina: 250 mg de liberación prolongada por la mañana. Si es útil, repetir 2–3 veces al día.
- Evitar alimentos contaminados con cornezuelo (centeno, pan negro, vino, cerveza).
- Proveer aire limpio, tratar la anemia y corregir el ritmo cardíaco lento si aplica.
- Apoyos opcionales
- Usar terapia de luz de espectro completo para mejorar claridad mental e inmunidad.
- Añadir antioxidantes: glutatión, selenio, zinc y vitaminas A, C y E.
Fuente “La curación es posible”, Dra. Hulda Clark pág. 311






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