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Las gotas de expulsión son una aplicación especializada de las gotas homeográficas, diseñadas para ayudar a eliminar toxinas o contaminantes específicos de tejidos concretos. A diferencia de las gotas fortalecedoras o aditivas, las gotas de expulsión están orientadas a asistir al cuerpo en la sustracción de frecuencias nocivas, como solventes, metales pesados, colorantes o grasas industriales, desde órganos determinados.
¿Qué diferencia a las gotas de expulsión?
El método básico para crear gotas homeográficas sigue siendo el mismo (ver “Cómo crear gotas homeográficas combinadas”). Sin embargo, lo que distingue a las gotas de expulsión es la intención terapéutica y la combinación específica de elementos en la placa de copia:
- Un elemento debe ser el contaminante que se desea eliminar (por ejemplo: benceno, plomo, PCB).
- El otro elemento es el órgano o tejido donde se encontró ese contaminante (por ejemplo: riñón, hígado, linfa, glóbulos blancos).
Ambos elementos se colocan en contacto directo sobre la placa del plate-zapper. Este contacto simula que la toxina está presente dentro del órgano, y la gota resultante refleja energéticamente esa relación tóxica.
Dirección de la frecuencia mediante polarización
Las gotas de expulsión también pueden orientarse hacia una región anatómica específica mediante la polarización con componentes electrónicos:
- Un condensador de 1 pF dirige la gota hacia el lado derecho o la parte superior del cuerpo.
- Un inductor de 1 µH dirige la gota hacia el lado izquierdo o la parte inferior del cuerpo.
Ejemplo: para eliminar PCBs del riñón derecho, coloca un portaobjetos del riñón junto con el contaminante (PCB) sobre la placa y añade un condensador de 1 pF cerca durante la copia. Así aseguras que la gota actúe energéticamente sobre la región anatómica correcta.
Una vez finalizada la copia, etiqueta el frasco reflejando ambos elementos (por ejemplo: “Riñón derecho – gotas de expulsión de PCB”).
Propósito y efecto
Las gotas de expulsión se usan para activar la liberación de toxinas almacenadas en tejidos específicos. Por ejemplo, si el Sincrómetro detecta PCBs en el hígado, se puede crear una gota con “Hígado” y “PCB” para ayudar a desintoxicar esa carga.
Estas gotas no introducen sustancias químicas al organismo; sólo contienen patrones de frecuencia y se toman igual que otras gotas homeográficas.
Dosis recomendada: 6 gotas, 6 veces al día durante 2 días, y luego reducir a 3 veces al día. Para mejores resultados, se recomienda su uso sólo después de haber verificado la relación órgano-contaminante mediante Sincrómetro u otro análisis equivalente.
Fuente, “Cura y prevención de todos los cánceres”, Dra. Hulda Clark, pág. 204






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